El Banco Central de Chile resolvió por unanimidad reducir su tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, dejándola en 4,5%, tras su más reciente Reunión de Política Monetaria.
La decisión se adopta en un escenario en el que las perspectivas económicas internacionales muestran un impulso externo levemente más favorable para la economía chilena. Durante el tercer trimestre, la actividad de los principales socios comerciales del país superó las proyecciones, impulsada por un mayor nivel de inversión en nuevas tecnologías y un aumento del gasto fiscal en economías desarrolladas.
El banco central destacó que las condiciones financieras globales continúan mejorando, reflejado en alzas generalizadas de los mercados bursátiles. Asimismo, el precio del cobre registró un incremento significativo, superando los 5 dólares por libra, aunque la autoridad monetaria advirtió que los riesgos externos siguen siendo elevados.
En el ámbito financiero local, la bolsa chilena (IPSA) ha acumulado ganancias, mientras que las tasas de interés de largo plazo han descendido en los últimos meses. El peso chileno se ha fortalecido y, si bien las condiciones crediticias se mantienen mayormente estables, la cartera de préstamos comerciales comienza a mostrar señales de recuperación.
La entidad informó que la actividad económica se ha comportado conforme a lo esperado, con una inversión más dinámica. El PIB no minero del tercer trimestre se alineó con las proyecciones, respaldado por el buen desempeño de los sectores de servicios y comercio, aunque el crecimiento total del PIB se vio limitado por el débil resultado del sector minero.
En cuanto a la demanda interna, la inversión en maquinaria y equipos creció por encima de lo previsto, mientras que el consumo privado evolucionó en línea con las estimaciones. El mercado laboral evidenció mejoras, con una disminución de la tasa de desempleo, aunque la creación de nuevos puestos de trabajo continúa siendo moderada.
El banco central señaló que tanto la inflación total como la subyacente se redujeron hasta el 3,4% en noviembre. A su vez, las expectativas de inflación a dos años se ubican en el 3%, de acuerdo con la Encuesta de Expectativas Económicas y la Encuesta de Operadores Financieros.
En su Informe de Política Monetaria de diciembre, la institución proyecta que la inflación convergerá a su meta del 3% durante el primer trimestre de 2026, destacando que la desaceleración inflacionaria ha sido más rápida de lo anticipado en el informe de septiembre.
Finalmente, el banco reafirmó que los futuros ajustes de política monetaria dependerán de la evolución del entorno macroeconómico y de su impacto en la convergencia inflacionaria, subrayando su compromiso de actuar con flexibilidad y cautela.
La próxima Reunión de Política Monetaria está programada para los días 26 y 27 de enero de 2026.