El Reporte Semanal de Scotiabank proyectó un crecimiento de la economía peruana de 3,25% para el 2026. No obstante está cifra tiene cierto sesgo al alza.
“Proyectamos una recuperación más firme de la demanda interna, impulsada por inversión privada y consumo. La inversión se beneficiará de un entorno de menor incertidumbre electoral y expectativas empresariales que se mantienen optimistas tanto en el corto como en el mediano plazo”, indicaron.
Un factor clave para el crecimiento en el corto plazo serían los altos precios de los commodities, especialmente de oro y cobre, que seguirían favoreciendo el desempeño de la balanza comercial y generando recursos para fortalecer la posición fiscal.
“Para 2026, esperamos que la balanza comercial continúe siendo positiva, respaldada por términos de intercambio favorables y precios elevados de minerales, lo que impulsaría las exportaciones tradicionales”, agregaron.
Este efecto será parcialmente compensado por un mayor nivel de importaciones, asociado a la permanencia de un tipo de cambio relativamente bajo en los primeros meses del año, lo que mantendría incentivos para la compra de bienes de capital, en línea con la recuperación de la inversión privada, y bienes de consumo.
Scotiabank proyectó que el superávit comercial para 2025 se mantiene en torno a US$28,000 millones, con sesgo al alza, considerando que a octubre llegó a US$26,150 millones, según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
En el mediano plazo, el desarrollo de proyectos de infraestructura será uno de los principales motores de crecimiento. Este impulso se dará a través de múltiples modalidades: concesiones tradicionales, incluyendo sectores de servicios, obras por impuestos, que este año alcanzarán un récord histórico de adjudicación, y esquemas Gobierno a Gobierno.
El informe también destacó que el BCRP mantuvo su tasa de referencia sin cambios en 4,25%, en línea con sus estimaciones para fin del 2025. Para el 2026 prevén que se podría dar un contexto de bajas presiones inflacionarias.
Por lo que estiman que la inflación se mantendría en un nivel muy cómodo para el BCRP por debajo del punto medio del rango meta (2,0%) durante la primera mitad del año, inclusive hasta comienzos del tercer trimestre del 2026.