
Revolut está ampliando su negocio en Europa, aunque obtener licencias bancarias adicionales no es necesario, según la directora general en Europa Occidental, Béatrice Cossa-Dumurgier.
El neobanco británico, que ya cuenta con más de 65 millones de clientes en todo el mundo, posee actualmente una licencia completa en Lituania, que le permite ofrecer servicios bancarios en todo el Espacio Económico Europeo.
Al anunciar este año una inversión de 1.000 millones de euros en Francia, Revolut declaró que solicitaría una licencia bancaria francesa. Cossa-Dumurgier declaró a ‘Euronews’ que este movimiento permitiría al neobanco acercarse más a los clientes mediante una oferta de productos más personalizada.
«Tener una segunda licencia en Europa nos va a ayudar a localizar mejor nuestra oferta y a garantizar que complementamos este modelo nuestro tan global», afirmó.
«Estamos en proceso de obtener esta licencia, pero no tenemos especial prisa, porque ya estamos operando en estos países gracias al respaldo de la licencia en Lituania».
Aunque Cossa-Dumurgier recalcó que los permisos no son una prioridad, también afirmó que el enfoque «muy exigente» adoptado por los reguladores franceses es «excelente» para la empresa.
«La confianza en la banca es fundamental. Para generar confianza, hay que ser excelente en el cumplimiento normativo. Así que estar expuestos a reguladores muy exigentes nos permite reforzar nuestras operaciones a escala mundial», añadió.
Tras tres años de espera, Revolut obtuvo el año pasado su licencia bancaria en el Reino Unido, pero el permiso sigue en periodo de «movilización». Este retraso implica que Revolut aún no puede ofrecer ciertos productos a los clientes británicos, especialmente en lo que respecta a préstamos.
«Revolut empezó como un negocio de dinero electrónico y tenía la intención deliberada de ser el segundo banco y no el principal para los clientes», dijo Cossa-Dumurgier.
«Y lo que observamos es que, cada vez más, nos estamos convirtiendo en el banco principal de nuestros clientes, porque les proponemos productos y servicios que les simplifican la vida», añadió.
Revolut se presenta como una alternativa digital eficaz, con bajas comisiones, frente a los bancos tradicionales, que permite a los clientes prescindir del papeleo y tener varias divisas en un solo lugar.
Un elemento esencial de la marca es su identidad paneuropea, ya que busca simplificar las transacciones transfronterizas.
«Lo que queremos hacer en los próximos años es apoyar cualquier iniciativa paneuropea que contribuya a armonizar más la normativa», señaló Cossa-Dumurgier.
«Creemos que la regulación es buena, porque refuerza las normas… Pero lo que no es bueno es la falta de armonía entre los distintos países, porque eso impide que los actores compitan en un mercado europeo [único]», explicó.
Revolut es una de las numerosas empresas que piden unas normas financieras más unificadas en toda la zona del euro, sumándose a los llamamientos de políticos como el expresidente del BCE, Mario Draghi.
Según Cossa-Dumurgier, esta medida permitiría a Europa competir de manera más eficaz con otras naciones.
Cuando se le preguntó si Revolut contempla una OPV (oferta pública de venta) en Europa o en Estados Unidos, Cossa-Dumurgier volvió a insistir en que la experiencia del cliente es la prioridad de la empresa.
«No creo que una OPV sea un fin en sí mismo. Es sólo una forma de alcanzar otro objetivo. Definitivamente, hoy no hay ningún calendario establecido», dijo.
«Y el enfoque principal, para todos, no es en absoluto ese. Se trata simplemente de construir un modelo operativo en Europa para que nuestro crecimiento sea sostenible y exitoso a largo plazo [y] de ofrecer la mejor innovación a nuestros clientes.»
Aunque la OPV no parece inminente, Revolut está considerando una doble cotización en Nueva York y Londres para la venta de sus acciones, según un reciente informe de The Times.
De llevarse a cabo, sería la primera vez que una empresa cotiza simultáneamente en Nueva York y entra en el emblemático índice londinense FTSE 100.
‘The Big Question‘ es una serie de ‘Euronews Business’ en la que entrevistamos a líderes y expertos de la industria para debatir sobre algunos de los temas más importantes de la agenda actual.
fuente: https://es.finance.yahoo.com/noticias/the-big-question-revolut-seguir-044857235.html

El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) reportó que los principales indicadores adelantados de la actividad económica mostraron un buen desempeño al cierre de 2025, reflejando una recuperación progresiva del consumo interno, la demanda por bienes duraderos y la actividad constructora.
La información, correspondiente a diciembre, sustenta que la economía mantiene una trayectoria alineada con su nivel potencial.
El crecimiento del IGV interno, medido en términos reales interanuales, evidenció una evolución favorable durante el 2025. Luego de las caídas registradas en 2023 y la desaceleración de inicios de 2024, el indicador entró en una fase de expansión sostenida, con tasas positivas a lo largo del año.
En varios trimestres, el crecimiento superó el 7% y 9% interanual, reflejando un mayor nivel de transacciones gravadas y un repunte del consumo formal en la economía, de acuerdo con cifras de la Sunat procesadas por el BCRP.
El consumo interno de cemento, uno de los principales termómetros de la actividad constructora, mostró una recuperación gradual tras un periodo prolongado de contracción.
Durante 2023 y parte de 2024, el indicador registró caídas interanuales significativas; sin embargo, hacia finales de 2024 comenzó a estabilizarse.
En el transcurso de 2025, el consumo pasó a crecer nuevamente, alcanzando en el último trimestre tasas cercanas al 10% interanual, lo que sugiere una reactivación progresiva de la construcción, según información del INEI.
Las importaciones de bienes de consumo duradero exhibieron uno de los repuntes más marcados entre los indicadores adelantados.
Tras registrar variaciones negativas en 2024, el indicador mostró una recuperación significativa en 2025, con tasas de crecimiento que superaron el 20% interanual y alcanzaron picos cercanos al 30% en algunos trimestres.
Aunque hacia el cierre del año se observa una moderación, el crecimiento se mantiene elevado, lo que evidencia un mayor dinamismo en la demanda por bienes de mayor valor, como electrodomésticos y vehículos.
El circulante, medido como variación nominal interanual, pasó de tasas negativas en 2023 a una expansión sostenida durante el 2025. En el último trimestre del año, el crecimiento superó el 14% interanual, reflejando una mayor demanda de efectivo por parte de hogares y empresas.
Según el BCRP, esta evolución es consistente con la recuperación del gasto y la mejora en los niveles de actividad económica observados en otros indicadores adelantados.

En el contexto de las principales vías concesionadas del país -como la Panamericana Norte y Sur, la Vía de Evitamiento o la Línea Amarilla- la evasión del pago de peajes ha sido una práctica común entre algunos conductores, incluidos colectivos y taxis.
El Estado peruano ha reforzado con el transcurrir del tiempo las sanciones para desalentar esta conducta que afecta tanto a la recaudación como a la infraestructura vial y la seguridad de las carreteras.
La Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (Sutran), entidad adscrita al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), señala en su web que desde el 28 de enero de 2025 se incorporaron al Reglamento Nacional de Tránsito nuevas infracciones destinadas específicamente a castigar la evasión del pago de peajes y los daños a la infraestructura de estas estaciones de cobro.
Según el Decreto Supremo N.º 018-2024-MTC la infracción M45 aplica a quienes transitan por rutas no autorizadas fuera del Sistema Nacional de Carreteras (SINAC) con la intención de eludir el pago, y es considerada muy grave. Entre sus sanciones se encuentran:
La infracción M46, por su parte, sanciona acciones que causen daños materiales a las casetas o infraestructura del peaje con penas similares.
Desde las autoridades se argumenta que esta actualización normativa responde a dos objetivos:
Además, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) ha señalado que la evasión del pago de peajes no solo pone en riesgo la sostenibilidad financiera de las concesiones, sino que también puede desincentivar la inversión privada en proyectos de infraestructura y obligar a usar fondos públicos para compensar pérdidas.
Cuando un vehículo cruza un peaje sin pagar, el registro no depende de que baje la garita ni de que intervenga un trabajador. El proceso es automatizado y probatorio.
Las estaciones de peaje cuentan con cámaras de reconocimiento automático de placas (ANPR), similares a las usadas para fotopapeletas.
Estas cámaras registran automáticamente la placa, la fecha, la hora, el carril utilizado y el sentido de circulación. De forma paralela, el sistema informático del peaje verifica si hubo un pago válido. Si el vehículo atraviesa el punto de control sin que se registre dicho pago, el evento queda marcado como evasión.
Este registro genera un respaldo probatorio digital, compuesto por fotografías y, en muchos casos, un breve video del cruce. No se trata aún de una multa, sino de un expediente interno que puede ser utilizado posteriormente para iniciar un procedimiento administrativo o exigir el pago correspondiente.
Posteriormente, la información de la placa puede ser contrastada con bases de datos oficiales del Estado, como las del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, la Sutran o las entidades municipales correspondientes, dependiendo de la jurisdicción de la vía.
El sistema no bloquea el vehículo ni genera una papeleta en tiempo real. La consecuencia suele aparecer más adelante, cuando el conductor es intervenido en un operativo, intenta realizar un trámite vehicular, acumula varias evasiones o el caso es procesado administrativamente.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem), en su calidad de integrantes de la Junta General de Accionistas de Petroperú, reafirmaron de forma categórica que Petroperú no será privatizada y que el abastecimiento de combustible está plenamente garantizado en el país, como parte del proceso de reorganización de la empresa estatal.

El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) mantuvo su tasa de referencia en 4.25% en enero, decisión que marca la cuarta sesión consecutiva sin cambios y que se ajusta a las expectativas de los analistas.
La entidad monetaria informó que la inflación cerró 2025 en 1.5%, la más baja en ocho años y dentro del rango meta de entre 1% y 3%.
El economista jefe del BCRP, Adrian Armas, señaló que el producto interno bruto (PIB) habría registrado un crecimiento interanual de 2% en noviembre, impulsado por indicadores como el consumo de cemento y el incremento del empleo formal en diciembre.
“Felizmente, la economía peruana está con esta dinámica virtuosa en el mercado. Vemos un crecimiento importante también del empleo formal que, típicamente, es el empleo de mayores ingresos. Eso también conlleva a un incremento de la inversión en un contexto en donde las variables macroeconómicas se ubican en una excelente posición”, precisó.
Armas destacó que el Perú es uno de los pocos países en la región y el mundo cuya inflación se encuentra dentro del rango meta desde 2024. “Eso no es común”, subrayó.
Respecto a la balanza de pagos, indicó que el país mantiene una posición sólida, con un superávit importante en cuenta corriente y un déficit fiscal en tendencia decreciente, aunque reconoció que se requieren mayores esfuerzos en ese aspecto.
El funcionario explicó que el primer trimestre de 2026 podría mostrar un menor crecimiento debido al impacto del proceso electoral previsto para abril. “Este efecto aún no se ha reflejado en diciembre del año pasado, por lo que podríamos notarlo en estos primeros meses”, señaló.
Armas precisó que el PBI no primario continuaría siendo el sector con mayor crecimiento relativo, destacando la evolución de Construcción, Servicios y Manufactura no primaria. Asimismo, el sector agropecuario mantendría una tasa de crecimiento importante en términos relativos.
La tasa de interés de referencia se mantiene en 4.25% tras haber sido reducida gradualmente desde un máximo de 7.75% en 2023. El BCRP proyectó en diciembre que la economía peruana crecerá 3% en 2026 y 2027, aunque los primeros meses del año podrían reflejar un ritmo más moderado.

El congresista Segundo Montalvo Cubas de la bancada Perú Libre anunció que presentará una moción de vacancia presidencial contra el encargado mandatario José Jerí, debido al decreto de urgencia N.° 010-2025- publicado cuando todos celebraban Año Nuevo- que encamina a la privatización de la empresa Petróleos del Perú (Petroperú).
El parlamentario sostuvo que dicha norma pone en riesgo la seguridad energética del país y constituye una «privatización encubierta» de la empresa estatal, por lo que consideró necesario que el Congreso evalúe la continuidad del jefe de Estado encargado.
Consultado por La República, desde el despacho del congresista indicaron que la redacción final de la moción de vacancia se concluirá la próxima semana y se comenzará con la recolección de firmas, junto con otras agrupaciones políticas, para la cual se necesitan 33 firmas mínimas requeridas para formalizar la presentación del documento ante el Congreso.
«El congresista Segundo Montalvo está coordinando con su bancada, incluido el vocero Flavio Cruz. Se espera que se consigan las firmas requeridas antes del inicio de la semana de representación programada para el 26 de enero», señalaron a este diario desde su despacho.
Montalvo remarcó que Petroperú es una industria estratégica para el país, por lo que defendió la necesidad de preservar la soberanía e independencia energética del Perú, frente a decisiones que, según indicó, debilitan el rol del Estado en el sector hidrocarburos.
Recordemos que el último jueves, los principales representantes del Gobierno como el premier Ernesto Álvarez, la ministra de Economía Denisse Miralles y el ministro de Energía y Minas Luis Bravo de la Cruz, impulsores del decreto que privatiza a la petrolera, se ausentaron en la mesa de trabajo convocada por la Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso para explicar el impacto que generaría esta medida, sobre todo en los usuarios.
La ausencia fue cuestionada por los participantes de la sesión, en la que se analizó el impacto que tendría la eventual privatización y salida de la empresa estatal sobre los precios de los combustibles, la canasta básica y el empleo. A ello se suma el riesgo de desabastecimiento en zonas alejadas, donde el sector privado no suele operar porque no le es rentable.
Tras el decreto de urgencia del Gobierno que desmembra a Petroperú, Fitch Ratings decidió retirar todas las calificaciones de la petrolera estatal al señalar que carece de información suficiente para adoptar una decisión de calificación sobre el emisor o sus instrumentos de deuda.
La agencia precisó que la medida se tomó sin emitir una acción de calificación, en un contexto en el que la posición de liquidez de la empresa es débil y las conversaciones con el Gobierno continúan en curso.
Con esta decisión, Fitch informó que ya no brindará calificaciones ni cobertura analítica sobre Petroperú y que, en consecuencia, los factores de calificación y su sensibilidad dejan de ser aplicables, dado que las notas han sido retiradas. En el mercado se advierte que esta decisión podría presionar a las otras calificadoras que aún siguen a la empresa estatal, como S&P Global Ratings y Moody’s, aunque hasta el momento no se han pronunciado.
Ante ello, la Coalición Nacional de Sindicatos de Petroperú convocó a un paro nacional de 72 horas a partir del 19 de enero, como parte de una serie de jornadas de protesta contra el decreto de urgencia al que califican como una «privatización encubierta» de la empresa estatal.
Las movilizaciones se iniciarán con plantones y concentraciones en Lima, que incluirán acciones en la Plaza San Martín, el edificio corporativo de Petroperú y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El paro nacional se iniciará a las 00:00 horas del 19 de enero y comprenderá a la totalidad de los trabajadores.

La actividad económica peruana continúa mostrando un importante dinamismo, tal como lo demuestran los principales indicadores económicos, con lo que el producto bruto interno (PBI) crecería un 3.3% en el 2025, sin descartar que esa alza llegue a 3.4%, sostuvo el gerente central de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva (BCR), Adrián Armas.
“Los indicadores vienen fuertes. Si bien es cierto que en noviembre la economía crecería alrededor de 2%, debido a una caída por efecto base en el sector pesca, así como a una menor producción minera producto de interrupciones, pues el dato mensual tiene estas fluctuaciones, lo que debemos observar es la tendencia y, en el caso del PBI trimestral, el crecimiento es mayor”, aseveró.
En ese sentido, Armas destacó la expansión del PBI no primario en alrededor de un 4%. “Este indicador es el que está más vinculado a la demanda interna y, por ende, brinda una sensación de mayor actividad en el mercado doméstico”, comentó.
Cálculos
Armas precisó que, para el cuarto trimestre del 2025, se estima un crecimiento del PBI de 3.1%. “Con ello, el aumento de la economía en el 2025, de acuerdo con las proyecciones del último reporte, sería de 3.3%, aunque tampoco se puede descartar que esta expansión pueda ser de 3.4%”, aseveró.
Sostuvo que la premisa de que la economía alcanzó un dinamismo importante no cambió, especialmente en el contexto actual.
“La economía, tal como la estamos viendo, muestra un buen desempeño y ello implica un crecimiento, en primer lugar, del consumo privado. Este crecimiento está muy influenciado por el aumento de la masa salarial, del mercado laboral y una mayor capacidad de consumo de los peruanos; y ese mayor nivel implica una dinámica en la cual las empresas, al observar que hay más demanda de sus productos o servicios, comienzan a ampliar su capacidad productiva mediante la inversión”, explicó el funcionario.
Asimismo, comentó que, desde el punto de vista externo, este desarrollo también tiene su fundamento en los récords alcanzados por los términos de intercambio.
Dinámica virtuosa
“Felizmente, la economía peruana goza de esta dinámica virtuosa en el mercado. Vemos un crecimiento importante también del empleo formal que, típicamente, es el de mayores ingresos. Eso también conlleva a un incremento de la inversión en un contexto en donde las variables macroeconómicas se ubican en una excelente posición”, precisó.
Armas sostuvo que a ello se suma una inflación muy bien controlada. “El Perú es uno de los pocos países en la región y el mundo en donde, desde el 2024, su inflación se encuentra dentro del rango meta, cosa que no es común”, detalló.
En cuanto a la balanza de pagos, el gerente central de Estudios Económicos del BCR dijo que el país cuenta con una balanza de pago bastante sólida, con superávit en cuenta corriente importante y un déficit fiscal que muestra una tendencia decreciente, aunque precisó que es necesario hacer más esfuerzos en este aspecto.
Proceso electoral
Al referirse a las proyecciones para el primer trimestre del año, explicó que se podría esperar un menor crecimiento debido al impacto que causaría el proceso electoral.
“Este efecto aún no se ha reflejado en diciembre del año pasado, por lo que podríamos notarlo en estos primeros meses. No obstante, el PBI no primario continuaría siendo, en términos relativos, el sector que estaría creciendo en mayor medida en la economía, así como Construcción, servicios y manufactura no primaria. Además, el sector agropecuario continuaría también con una tasa de crecimiento importante en términos relativos”, detalló Armas.
Confianza
Los planes de inversión de las empresas peruanas para los próximos tres meses se mantienen en el tramo optimista, destacó Armas.
“La confianza se mantiene elevada. Si vemos los resultados la expectativa de la economía a tres meses se mantiene por encima de los 50 puntos (nivel neutral)
Se encuentra en 55.3 puntos, es un nivel elevado.
Lo que piensan las empresas respecto a su sector en los próximos tres meses se mantiene también elevado”, manifestó.
No obstante, Armas sostuvo que estos niveles pueden mostrar una leve reducción respecto a lo que mostraron en noviembre del año pasado. “Puede ser que el efecto electoral tenga alguna injerencia en ello, pero, en términos generales, se mantiene por encima del nivel neutral y eso es importante destacar”, aseveró.

El mercado de deuda en América Latina atraviesa uno de sus momentos más dinámicos de la última década, luego de que las emisiones de bonos superaran ampliamente las previsiones iniciales y marcaran un nuevo récord histórico, sorprendiendo tanto a la banca de inversión como a los inversionistas institucionales.
Durante el año, empresas y gobiernos de la región han colocado más de US$ 184.000 millones en bonos en los mercados internacionales, lo que representa un crecimiento cercano al 50 % en comparación con 2024. Este volumen convierte al periodo actual en el más activo desde que Bloomberg comenzó a recopilar datos comparables en 2014.
El ritmo de colocaciones ha llevado a analistas del sector financiero a señalar que 2025 podría consolidarse como el mejor año de la historia para el mercado de bonos latinoamericano, superando incluso los escenarios más optimistas proyectados por los bancos a comienzos del ejercicio.
Entre los principales elementos que explican este fuerte crecimiento destacan los recortes de tasas de interés en Estados Unidos, que han reducido el costo del financiamiento, así como la necesidad de refinanciar deuda acumulada durante la pandemia, cuando muchas empresas y gobiernos recurrieron a mayores niveles de endeudamiento.
A ello se suma un mayor apetito global por activos de mercados emergentes, impulsado por expectativas de un entorno monetario más flexible y por la búsqueda de mayores rendimientos frente a economías desarrolladas.
Este interés se refleja en los flujos hacia fondos de deuda emergente, que han registrado ingresos netos durante casi todas las últimas semanas, fortaleciendo la demanda por bonos latinoamericanos y presionando a la baja los diferenciales frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
México se ha consolidado como uno de los principales protagonistas del año, con emisiones cercanas a US$ 41.000 millones en bonos denominados en moneda fuerte, tanto a nivel soberano como corporativo.
Por su parte, Brasil atraviesa su periodo más dinámico en emisiones desde 2010, apoyado en un mercado financiero profundo y una demanda sostenida por parte de inversionistas internacionales. El país ha logrado aprovechar ventanas de mercado favorables incluso en medio de episodios de volatilidad.
Otros países de la región, incluidos emisores de menor tamaño, también han logrado acceder a los mercados internacionales, beneficiándose de un entorno financiero más benigno y de una percepción de riesgo relativamente estable.
Las emisiones soberanas han representado más de la mitad del volumen total colocado en la región, permitiendo a varios gobiernos extender plazos, mejorar perfiles de vencimiento y reducir costos financieros.
Al mismo tiempo, empresas corporativas, especialmente de sectores como energía, infraestructura y servicios financieros, aprovecharon la elevada demanda para refinanciar pasivos y fortalecer su liquidez.
Este contexto ha permitido que tesoreros y directores financieros actúen de manera anticipada, asegurando condiciones de financiamiento favorables antes de posibles cambios en el entorno macroeconómico global.
De cara a 2026, los analistas reconocen que factores políticos, como los procesos electorales en países clave de la región —entre ellos Brasil, Colombia y Perú—, podrían introducir episodios de volatilidad en los mercados.
No obstante, el consenso apunta a que los niveles de emisión se mantendrán elevados, apoyados en la expectativa de nuevos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal y en una demanda que sigue siendo sólida por deuda de mercados emergentes.
En conjunto, el desempeño del mercado de bonos confirma que América Latina atraviesa un momento excepcional de acceso al financiamiento internacional, redefiniendo las proyecciones de la banca y consolidando a la región como un destino relevante para el capital global.

El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) señaló que, de no haberse implementado el Programa Reactiva Perú, el país probablemente habría enfrentado una recesión económica de gran magnitud, con efectos severos y prolongados sobre el empleo, los ingresos de las familias y la estabilidad del sistema financiero.
El Programa Reactiva Perú fue establecido el 6 de abril de 2020 como una medida excepcional impulsada por el Gobierno Nacional, con el objetivo de garantizar la continuidad de la cadena de pagos y proteger el empleo formal de las empresas durante la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19.
Desde su creación, el programa ha sido objeto de seguimiento por parte de la Contraloría General de la República (CGR), especialmente en lo referido a la gestión y recuperación de los recursos públicos. Esto ha generado cuestionamientos sobre su desempeño. ¿Qué ocurrió realmente?
Inicialmente, el fondo de garantías fue fijado en S/ 30 mil millones (fase 1), con el fin de sostener la cadena de pagos en pleno contexto de confinamiento. Sin embargo, ante la prolongación de la crisis y la necesidad de ampliar el respaldo financiero, el límite de garantías fue duplicado, alcanzando los S/ 60 mil millones.
Aunque este monto representó el tope máximo de pasivos contingentes que el Estado estaba dispuesto a asumir, el total de créditos efectivamente desembolsados por las entidades financieras fue de S/ 57 mil millones, cifra que COFIDE utiliza como base para evaluar los resultados del programa.
Entre los mecanismos implementados destacó el uso de subastas inversas, que, en combinación con las garantías estatales, permitió a las empresas acceder a tasas de interés históricamente bajas. A modo de ejemplo, las microempresas, que antes de la pandemia enfrentaban tasas promedio cercanas al 36.1 %, lograron financiamiento con tasas promedio de apenas 3.8 % gracias a Reactiva Perú.
El BCRP resaltó que el programa canalizó créditos garantizados equivalentes al 7.9 % del Producto Bruto Interno (PBI), y reiteró que su ausencia habría profundizado considerablemente el impacto económico de la crisis sanitaria.
La polémica en torno al Programa Reactiva Perú se originó tras la publicación del Informe de Auditoría de la Contraloría General de la República, que evaluó el desempeño del programa hasta el 30 de junio de 2025.
El informe centró su análisis en la porción de los créditos que no logró ser repagada, es decir, aquellos casos en los que el Estado tuvo que honrar las garantías frente a las entidades financieras debido al incumplimiento de las empresas beneficiarias.
Según la CGR, el monto total honrado por el Estado hasta esa fecha ascendía a S/ 6,031,983,752.34. De ese total, se había recuperado únicamente S/ 404,007,913.70, lo que equivale a una tasa de recuperación del 6.70 % sobre los montos ya honrados.
Esta cifra fue interpretada erróneamente como si se aplicara al total del Programa Reactiva Perú, generando la percepción de que la mayor parte de los recursos se había perdido. Ante ello, COFIDE aclaró que “la información difundida por algunos medios no refleja adecuadamente las conclusiones oficiales del informe”.
La entidad administradora explicó que alrededor de S/ 6,100 millones del total desembolsado corresponden a garantías honradas, las cuales no constituyen pérdidas definitivas, sino el inicio de procesos de recuperación establecidos en el marco normativo vigente.
Asimismo, COFIDE informó que de los S/ 57 mil millones otorgados en créditos, ya se han recuperado aproximadamente S/ 51 mil millones, lo que implica que cerca del 89 % de los préstamos han sido pagados de manera regular, cumpliendo con el objetivo central del programa.
Los S/ 6,100 millones honrados por el Estado —de los cuales solo se ha recuperado el 6.70 % hasta el momento— representan menos del 11 % del total del programa, correspondiente a los créditos que enfrentaron mayores dificultades de pago.
El economista Alonso Segura también precisó este punto en declaraciones a RPP, señalando que Reactiva Perú movilizó cerca de S/ 60 mil millones, de los cuales solo alrededor del 10 % presentó problemas de reprogramación y pago.
Segura concluyó de forma categórica que “no se puede hablar de una pérdida del 90 % del programa”, ya que la gran mayoría de los créditos continúa siendo pagada con normalidad.

El Reporte Semanal de Scotiabank proyectó un crecimiento de la economía peruana de 3,25% para el 2026. No obstante está cifra tiene cierto sesgo al alza.
“Proyectamos una recuperación más firme de la demanda interna, impulsada por inversión privada y consumo. La inversión se beneficiará de un entorno de menor incertidumbre electoral y expectativas empresariales que se mantienen optimistas tanto en el corto como en el mediano plazo”, indicaron.
Un factor clave para el crecimiento en el corto plazo serían los altos precios de los commodities, especialmente de oro y cobre, que seguirían favoreciendo el desempeño de la balanza comercial y generando recursos para fortalecer la posición fiscal.
“Para 2026, esperamos que la balanza comercial continúe siendo positiva, respaldada por términos de intercambio favorables y precios elevados de minerales, lo que impulsaría las exportaciones tradicionales”, agregaron.
Este efecto será parcialmente compensado por un mayor nivel de importaciones, asociado a la permanencia de un tipo de cambio relativamente bajo en los primeros meses del año, lo que mantendría incentivos para la compra de bienes de capital, en línea con la recuperación de la inversión privada, y bienes de consumo.
Scotiabank proyectó que el superávit comercial para 2025 se mantiene en torno a US$28,000 millones, con sesgo al alza, considerando que a octubre llegó a US$26,150 millones, según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
En el mediano plazo, el desarrollo de proyectos de infraestructura será uno de los principales motores de crecimiento. Este impulso se dará a través de múltiples modalidades: concesiones tradicionales, incluyendo sectores de servicios, obras por impuestos, que este año alcanzarán un récord histórico de adjudicación, y esquemas Gobierno a Gobierno.
El informe también destacó que el BCRP mantuvo su tasa de referencia sin cambios en 4,25%, en línea con sus estimaciones para fin del 2025. Para el 2026 prevén que se podría dar un contexto de bajas presiones inflacionarias.
Por lo que estiman que la inflación se mantendría en un nivel muy cómodo para el BCRP por debajo del punto medio del rango meta (2,0%) durante la primera mitad del año, inclusive hasta comienzos del tercer trimestre del 2026.